Vive lentamente
Para llegar muy lejos es necesario no precipitarse. La longevidad no es nada amiga de las prisas, así que es el momento de reducir la marcha y gozar del camino. Vive despacio y saborea los frutos de cada instante.
Ríe a carcajadas.
Cada vez que reímos, nuestro cerebro genera endorfinas las llamadas “hormonas de la felicidad”. Además de su reconfortante efecto antiestrés, las últimas investigaciones revelan que la risa fortalece el sistema inmunitario. “La risa nos mantiene más razonables que el enojo.” -Gotthold E. Lessing
BUENDIA OnLine
Pensamientos que transforman



Los felicito por sus excelentes pensamientos que reconfortan la mente y el estados de animos de cualquier decaidos, saludos y esperando contar siempre con sus explendidos mensajes.